La primera Tablet con linux, Desktop Evolution (De-Tablet), de 1,900 dólares es un buen esfuerzo, pero el software necesita refinarse antes de que pueda ser usable por todo mundo.
La tablet de color negro, mejor comocida como Toshiba Portégé 3500, corre con la distribución de Lycoris, edición Tablet. Viene configurada con un procesador de 1.33GHz, WiFi, ethernet y lector de memorias SD y CF.
Lo único que hizo Lycoris fue el soporte para teclado virtual, el medidor de batería en la barra de tareas y la funcionalidad de touchscreen. Además de esto, hay que saber que el software no es capaz de identificar la escritura manuscrita, ni cambiar a modo de retrato.
La edición Desktop/LX Tablet es relativeamente fácil de configurar y usar, es limpia y no tiene muchos elementos indeseados. Cuando te logeas con KDE, una pantalla de bienvenida te ofrece la opción de iniciar un video o de lanzar el centro de ayuda. Para más ayuda, hay guias audiovisuales, llamadas Viewlets, que proveen instrucciones animadas paso a paso.
Después de conectar el cable de red y salir y volver a entrar, fuimos capaces de navegar en internet sin problemas. El software reconoció nuestra cámara canon que conectamos sin mayores conflictos, la reconocio como dispositivo de almacenamiento masivo. Lo que notamos es que hay un retraso entre el momento en que ingresas datos con el stylus y cuando obtienes respuesta de el.